Anne Mangen de la Universidad de Stavanger, en Noruega, y Jean-Luc Velay en la Universidad de Marsella, han confirmado la importancia de estas diferencias.
Un experimento llevado a cabo por el equipo de investigación de Velay en Marsella ha establecido que cuando leemos letras que hemos aprendido escribiéndolas a mano, se activan partes del cerebro diferentes a las que se activan cuando reconocemos letras que hemos aprendido escribiéndolas con un teclado.
Cuando escribimos a mano, los movimientos implicados dejan un recuerdo motor en la parte sensoriomotora del cerebro, que luego nos ayuda a reconocer las letras. Esto indica que hay una conexión entre la lectura y la escritura, y sugiere que el sistema sensoriomotor influye en el proceso de reconocimiento visual durante la lectura.
Escribir a mano refuerza el proceso de aprendizaje. (Foto:
U. Stavanger)
Escribir a mano refuerza el proceso de aprendizaje. (Foto:
U. Stavanger)
Fuente: http://www.solociencia.com/medicina/11022203.htm